Seth Globepainter for the Grenoble Street Art Festival in Fontaine, France.

¿Cuántas veces saludas al día?

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‘Hola’ a todos menos a los que hablan inglés, francés o portugués; a ellos: ‘hi’, ’salut’ y ‘olá’  

Supongamos que te encuentras en un evento al que asistes principalmente para conocer a una persona: un conferencista-referente en un tema de tu interés. Con seguridad esa persona no te conoce pero te ha venido saludando desde sus publicaciones y otras evidencias diseñadas para impulsar su marca personal. En esta ocasión te ha preparado un gran saludo para introducir y conectar la experiencia; saluda a toda la audiencia y asumes que te ha saludado personalmente, que te ha lanzado la dosis de energía necesaria al menos para el tiempo que dure la conferencia; te ha introducido en la charla y transmitido un ritmo respiratorio que te mantendrá atento durante su intervención. Al final, no te ha defraudado, se despide y te invita a seguir conectados.

Antes del inicio de la conferencia, has saludado a muchas personas de la audiencia: contactas visualmente y generas guiños, asentimientos, choques de mano, abrazos, besos al aire, sonrisas, reverencias, levantamientos de sombrero, palabras, oraciones, entre muchas otras evidencias físicas. Has generado instintivamente formatos de saludo que ya están configurados en tu lenguaje, sobretodo el no verbal, lo habrás notado porque reaccionas y accionas el saludo en función del destinatario: la persona que te agrada, la que no tanto, la que prefieres evitar, la que merece tu reverencia, la que te reverencia; igual te despides y con todos excepto con quién no es de tu agrado has lanzado una frase o gesto para seguir en contacto.

En términos de marca personal, casi siempre estás del lado del conferencista del texto anterior, impulsando o ejecutando tu oferta de servicios profesionales. La situación expuesta es algo formal, pero aunque no lo creas se repite en lo cotidiano más de lo que imaginamos.

  •  ¿Cuántas veces saludas al día?
  • ¿A cuántos conocidos de manera presencial o virtual?
  • ¿A cuántos desconocidos por medio de las evidencias físicas que diseñas para impulsar tu marca personal?

Aplica los siguientes puntos la próxima vez que saludes. Ese saludo podrá darse incluso cuando aún estés leyendo estas líneas; de viva voz te pueden llamar por tu nombre o recibes una notificación que identifica una llamada entrante, un mensaje, etc, etc.

El saludo es un generador de energía. Saludar implica hacer notar nuestra presencia y energía hacia otros; es un acto instintivo derivado de la configuración mental que tengamos frente a ellos en cada situación; un momento de transmisión de energía esencial para potenciar tu marca personal.

El saludo es un momento mutante. Ciertamente hay circunstancias y protocolos de saludo pero también puedes configurar tu mente para que lo acciones de manera diferente y sobretodo creativa.

Despedirse también hace parte del saludo porque lanzas mensajes para seguir en contacto.

El saludo se imprime en altísima resolución. Nada se imprime con mayor resolución que un saludo recibido; en alta fidelidad es fijado en la mente de otra persona y cuál tinta indeleble se mantendrá tanto en ese momento como en los próximos encuentros. No hay síntesis aditiva o sustantiva del color para esa fotografía instantánea, hay una síntesis de unidades sensoriales codificadas cuya resolución es humanamente racional.

Saludas cada vez que alguien mira tu rastro de marca personal. Indirectamente, saludas con cada evidencia tangible o documento digital que has diseñado para impulsar tu marca: una tarjeta personal, una publicación en un blog, una página web, un audio, un vídeo, entre muchos.

A-Dios y espero que sigamos en con-tacto.