¿Dónde saltará la liebre?

En los proyectos hay lógicas, planeaciones, visiones y pretensiones, sin embargo una gran proporción de sus logros obedecen a un componente azaroso e incierto. Durante su desarrollo hay perspectivas de angustia, campos desolados y obstáculos descomunales.

Los objetivos son esquivos, se esfuman o saltan donde menos se piensa, a pocos se llega directamente. Habrá que reconocer que en la experiencia está el aprendizaje y en la humildad el enfoque para encontrar oportunidades que pueden re-componer el camino

Los logros y altos en el camino, son pequeñas certezas que funcionan como guías. Debe ser por eso que se habla de plan de reacción, de contingencia, de aceleración, plan A, B, C, D…